Lipólisis asistida por láser con la Academy of Body Contouring and Laser Lipolysis.
En EEUU la lipolisis asistida por láser (LAL) ya es una herramienta común para la reducción de la grasa y remodelación del cuerpo. Asimismo, está ganando mucha importancia en el mercado europeo aunque las nuevas indicaciones representen nuevos e importantes retos.
La lipólisis asistida por láser (LAL) realiza la disolución del tejido graso no deseado mediante la energía láser. El proceso de liposucción mediante láser, que es mínimamente invasivo, surge debido al empeño constante de mejorar la seguridad y el confort del paciente, la eficacia y el mantenimiento a largo plazo de los resultados obtenidos.
El Dr. Xavier Santos Heredero, Jefe del Servicio de Cirugía Plástica, de los Hospitales Universitarios Madrid Montepríncipe y Madrid Torrelodones, en España, utiliza este procedimiento y describe cómo se usa en cada caso.
Tratamiento
A través de una incisión y con una cánula muy estrecha (1,4 mm de diámetro Æ) se introduce la fibra láser en el tejido adiposo subcutáneo. Con ayuda de una delgada luz roja se señala el punto de destino. Gracias a esta luz se puede determinar y seguir en todo momento con absoluta precisión la posición de la punta de la fibra de láser. Se aplica entonces una dosis de energía, previamente definida en la plataforma láser, de 2.000 Julios por cada cuadrado de 5x5 cm² de superficie. En todo momento se mide la temperatura del tejido (mediante un dispositivo externo: ThermaGuide) para evitar así un recalentamiento del tejido y posibles quemaduras. La temperatura en los tejidos grasos más profundos tiene que mantenerse siempre entre 55º y 60°C. El objetivo es poder mover sin dificultad la cánula en el tejido, así como alcanzar una temperatura constante de 55°C por toda la superficie. Los tratamientos que se efectúen directamente bajo la piel y cuyo objetivo sea el estiramiento de ésta han de realizarse a una temperatura de entre 42º y 45°C, como máximo. El objetivo es alcanzar una temperatura de 42°C en toda el área. En este tratamiento se trabaja primero el tejido graso subcutáneo y luego la dermis reticular, a continuación se aspira la grasa licuada. A través del sistema linfático también se pueden drenar y absorber cantidades menores. La aspiración se realiza con los métodos habituales de la liposucción, pero al haber licuado previamente la grasa por la acción del láser, se pueden utilizar cánulas de menor calibre.